Encima de unos tacones todo se ve diferente.

Cuando te haces mayor, es cuando realmente te das cuenta de lo increíble que es ser una niña. Que tus máximas preocupaciones sean peinar a tus muñecas, que pintarte los labios sea devoción y no obligación. Que con un par de euros puedes ser feliz y comer todas las chuches que quieras, que los abrazos y las sonrisas te las regalan, que verdaderamente lo único que te preocupa sea colorear un dibujo sin salirte de las lineas. Eso es vida, y cuando lo estas viviendo no te das cuenta, quieres ser mayor, que te dejen de llamar niña para que te llamen chica... Ser mayor significa, comerte la cabeza con cosas absurdas, dedicarse en cuerpo y alma a estar perfecta todo el día, esforzarte para ser la mejor y darte cuenta de lo que cuesta conseguir las cosas... Aunque tiene sus ventajas eso de crecer... Valorarse, estudiarse, sentirte y que te sientan, entenderte... Ah, y para mi, una de las mayores recompensas es poder llevar tacones, de esos que te hacen sentir divina, porque encima de unos tacones, todo se ve diferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario