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domingo, 23 de octubre de 2011

Juguemos a un juego, se llama el juego de Olvidar.

Olvida, olvida el día que nos conocimos, el día de aquel primer beso, olvida que alguna vez fuimos algo más que amigos. Olvida todos los momentos que pasamos juntos, olvida todas las promesas que me hiciste y también las que te hice yo a ti. Olvida esas miradas cargadas de sentimientos, las cartas, las lágrimas derramadas, el dolor y los malos rollos. Olvídalo todo y empecemos de cero, ¿qué te parece? La próxima vez que nos crucemos,  sonríeme como lo hiciste la primera vez que nos vimos, pregúntame que cómo me llamo, qué tal estoy y concédeme otra vez una primera cita si lo deseas, pero esta vez  que no hayan errores, y para eso  tienes que hacer todo lo posible por no enamorarme, y menos si después vas a romperme el corazón.
Que no te das cuenta de que si tuviera que elegir con quién pasar la última hora de mi vida, elegiría pasarla contigo. Porque aunque sé que no me quieres y que te importo una mierda, uno no elige de quién se enamora, y tú eres la persona por la que yo lo arriesgaría todo, dejaría mi vida entera por tí, con tal de verte y tenerte cerca, sobre todo en mis últimos 60 minutos de vida. Y sí, los arriesgaría aunque solo fuera para pasarlos discutiendo, y aún así estaría feliz porque estaría contigo. Aunque estuviera chillándote e insultándote solo para no oir que soy una puta niñata con la que jamás estarías.
Y sí, también sé que es de gilipollas hacer la elección que hago, porque tengo muchas personas que sí que me quieren y a las que les importo de verdad. Y cuando peor estaba, cuando más te necesitaba, tú pasabas incluso de cogerme el móvil. Yo solo necesitaba hablar, aclarar las cosas entre nosotros, pero tú ya tenías lo que ibas buscando, jugar conmigo, joderme una vez más. Lo peor es que todo se remonta al pasado, ese sentimiento de culpabilidad que me recorre el cuerpo día sí, día también. Saber que no supe darte lo que tú querías y que ahora me las estás devolviendo una por una. Sé que me porté mal y que actué aún peor, pero a pesar de todo, no creo que merezca como te estás portando conmigo, porque a pesar de todo, yo era una cría..
Y no, lo peor de todo no es eso, hay algo todavía mucho peor, y es que, aunque fuera para hacerte ver lo mal que te estás portando conmigo, valdría la pena pasar esos últimos minutos de vida contigo.

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Hoy es uno de esos días en los que me siento hecha una mierda. De esos que lloras por todo y que lo que más te gustaría hacer sería desaparecer por completo, olvidarte de la gente, los problemas, el amor, los amigos, los estudios, olvidarte de todo en general. 
Estoy en uno de esos días en los que tengo miles de cosas que decir y no digo nada por miedo. Uno de esos días en los que me encantaría encontrar a la persona con quien porder hablar de verdad, tener a una persona a mi lado capaz de ponerse en mi lugar totalmente y sentirse igual de ruin como me siento yo, mostrandome la verdad que yo misma me niego a afrontar.
Aun así, doy gracias a todos los valientes que se acercan a ofrecerme su apoyo, aquellos que intentan ayudarme pero que, sin darse cuenta, me hacen sentirme muchísimo peor persona de lo que yo misma me siento.
Pero bueno, como con todas las cosas, toca levantar la cabeza bien alto, enseñarle al mundo la mejor de tus sonrisas y fingir una vez más que todo marcha bien.

sábado, 22 de octubre de 2011

domingo, 16 de octubre de 2011

Se quieren más que a nada y se pelean como nadie.

Si algo he aprendido durante estos días es que hay amores que se alimentan de las peleas y no por ello se quieren menos.
Yo no era nadie, sentía que no era nadie, y lo has cambiado.

domingo, 9 de octubre de 2011

Cada uno era para el otro el gran amor de su vida, pero nunca cuando estaban juntos, solo mientras se esforzaban en volver a estarlo.

sábado, 8 de octubre de 2011

Poco a poco las distancias se hacen enormes incluso estando al lado.

Dicen que las despedidas siempre son dolorosas, pero encima si son anunciadas, lo son aún más. No me refiero a cuando alguien se va, sino a cuando tú ves que se está yendo... Cuando tú ves que ya no es lo mismo y que poco a poco las distancias se hacen enormes incluso estando al lado. Día tras día vas viendo que ya no es igual. Las frases dejan de surgir espontáneas, se fuerzan las expresiones y llega el día que ya no queda nada que decir.
Normalmente siempre hay un punto en el que te das cuenta de que no es lo que esperabas o habías soñado. Un punto en el que al poner las cartas sobre la mesa no hay nadie, que es el fin y te empeñas en que no lo sea, pero es inevitable. Va pasando el tiempo e intentas seguir igual pero cada día que pasa te vas dando cuenta de que jamas volverá a ser lo mismo. Intentas ser como siempre, pero ya no es igual. Ya no compartes, solo cuentas. Ya no disfrutas, solo pasas el tiempo. Al final llega el momento que definitivamente la distancia se hace insalvable. Llega el momento de la separación.
Por el motivo que sea, cualquier tontería es valida y entonces es cuando te planteas de nuevo todo lo que ha pasado. Analizas todo lo sucedido, te comes la cabeza con lo que podías haber hecho y no hiciste o con lo que no tenias que haber hecho.
Sientes rabia por no haber tenido una oportunidad antes de llegar a esa situación o por no haberla aprovechado.
Pero por mucho que te comes la cabeza ya ves que no hay solución y aunque la hubiera te das cuenta de que la magia desapareció. Perdió el encanto. Es entonces cuando entras en la situación que yo digo de "conocidos". Hola. Adiós. Y poco mas. Y como en cualquier película al terminar aparece el letrero de fin. No lo ves pero sabes que ha salido y esta fijo en la pantalla. Y entonces es cuando recoges los trastos, levantas la cabeza, miras al frente, sonríes caminando con la cabeza bien alta y piensas " fue bonito mientras duró y tuve la suerte de poder vivirlo"

lunes, 3 de octubre de 2011

No puedo vivir sin ti junto a mi. Besame..

Él, él y su maravillosa sonrisa, esa que me pone los nervios de punta cada vez que la veo.
Él y su forma de ser, su forma de hacer que todo lo malo se desvanezca, de hacer que se me olviden los problemas.
Capaz de sacarme una sonrisa en los peores momentos.
Él, que nunca duda en ofrecerme, no su mano, sino su brazo entero cuando lo necesito.
Él, él es el que siempre me ha acompañado, durante mucho tiempo, hasta el fin del mundo, sin importarle lo que viniera después o lo que los demás pensaran...
Que sé que él es la persona que, cuando necesito hablar, no me hace falta llamarlo porque antes de que lo haga, él ya me ha llamado.
Él, y solo él, ha sido capaz de enseñarme cosas que nadie había sido capaz ni siquiera de encontrar.
Él, y solo él, ha conseguido hacerme sentir bien cuando mi autoestima era casi inexistente.
Ha sido capaz de abrirme las puertas hacia mundos nuevos, mundos donde poder encerrarme yo sola y olvidarme del resto de la humanidad, mundos donde reírme a carcajadas, llorar a más no poder o, simplemente desconectar de la realidad.
Gracias a él he sido capaz de sacar lo mejor de mi y capaz de ver el lado positivo de la vida, porque él, sin ayuda de nadie, me ha enseñado a vivir, a ser feliz.
Y ahora es cuando me doy cuenta de que lo necesito, de que necesito tenerlo a mi lado para sonreír, escaparme a esos mundos que él me ha enseñado o simplemente, para hacer algo tan sencillo como respirar.



sábado, 1 de octubre de 2011

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Y es que el perdón será tu debilidad, pero lo que sucede una vez, sucede una vez más.